
La Fábrica de Azucar de Santa Victoria en Valladolid se ha convertido en una pequeña luz para el mantenimiento de parte del Patrimonio Industrial de la capital castellana. A pesar del escaso interés mostrado por la maquinaria de la fábrica (práctica elminación de sus elementos o dispersión a lo largo del "Parque de las Norias", lo que hace que el edificio pierda parte de su valor histórico-cultural y se convierta más en un elemento decorativo), el nuevo uso de parte de sus instalaciones (pistas de padel o un impresionante rocódromo) nos permiten ver con una perspectiva optimista la dinámica de conservación de bienes industriales en Valladolid.
